lunes, 6 de agosto de 2007

Cómo escribir y párrafo y los conectores para escribir

EL PÁRRAFO

Extracto del Capítulo 5 [páginas 131- 172] de:
SERAFINI, María Teresa (1994). Cómo se escribe. Barcelona: Paidós.

Se transcriben únicamente descripciones centrales de la escritura de párrafos. Se han eliminado comentarios teórico-prácticos de menor importancia, tanto como los ejemplos y los ejercicios del texto original. Tales “mutilaciones” se señalan con puntos suspensivos encerrados en corchetes. Igualmente con corchetes se indican elementos insertados por el preparador de este material. Se han agregado notas de pie de página convenientes para precisar algunos puntos del texto original.
Los estudiantes aplicarán los principios propuestos, para elaborar párrafos pertinentes a los intereses individuales y de grupo.

[…]
Una vez confeccionado el esquema [[1]], tenemos que desarrollar todos sus puntos para crear el texto. Cada idea o cada bloque de ideas del esquema ha de ser utilizado para un párrafo, que constituye la unidad del texto y presenta una unidad de información completa. […]
Los párrafos están separados entre sí por puntos y aparte, que evidencian la transición del uno al otro. Con frecuencia el párrafo coincide con el apartado [[2]], pero en el caso de unidades de información largas y complejas, un párrafo puede estar integrado por dos o tres apartados, e incluso más.
[…]

5.1. Párrafo de enumeración

5.1.1. Descripción

El párrafo de enumeración está constituido por una lista de propiedades que describen un mismo objeto, hecho o idea, y por una frase organizadora [[3]], que indica al lector la estructura del párrafo. […]
La frase organizadora puede aparecer antes o después de la lista, y ser de tres tipos diferentes: frase/recuento, frase/síntesis y frase/encuadramiento. […]
a. Frase/recuento: En este caso, la frase organizadora dice cuántos elementos la siguen o preceden. [[4]]
b. Frase/síntesis. En este caso, la frase organizadora anticipa [o recoge] los contenidos de la lista, presentando cada elemento en forma breve.
c. Frase/encuadramiento: En este caso, la frase organizadora permite intuir que seguirá una lista, o bien sintetiza a la lista que la precede, pero no presenta un número [[5]] que la resuma, ni pasa revista a cada uno de sus elementos.
[…]

5.1.2. Cómo se construye

El párrafo de enumeración requiere una buena organización de la información en la fase de preescritura. Antes de empezar a escribir, es oportuno precisar el listado, rellenando un esquema del siguiente tipo:

FRASE ORGANIZADORA ……………….. ……………………………………………….
LISTA
1. ……………………………………
2. …………………………………...
3. ……………………………………
4. ……………………………………
5. ……………………………………
Para relacionar los elementos entre sí, se pueden utilizar conectores que se refieran a la posición de cada uno de los elementos en la lista, como: «primero, segundo, tercero», o bien «uno, otro, el último», o bien «uno, por el contrario, finalmente», o también «además, luego, en fin».
En muchos casos, para hacer más incisivo el texto, es oportuno ordenar de forma determinada los elementos de la lista. Los criterios de organización pueden ser varios, por ejemplo:

— del más frecuente al más raro
— del más al menos importante
— del más extraño al más obvio
— del más alto al más bajo
— del más viejo al más joven
— del más antiguo al más reciente
Obviamente cada uno de estos criterios, que puede aparecer en el texto final a través de los conectores adecuados, es aplicable únicamente a algunas situaciones.
Para que el párrafo resulte «equilibrado», hay que tratar de desarrollar los elementos de la lista del mismo modo: es preciso evitar la utilización de tres palabras para uno y tres renglones para otro. Entre los elementos de la lista se emplea preferiblemente el mismo signo de puntuación: coma para las listas de palabras o frases breves; punto y coma para frases de longitud intermedia; punto para periodos largos y complejos. En algunos casos, cuando la información es muy rica, la frase organizadora relaciona entre sí varios párrafos: uno para cada elemento de la lista.

5.1.3. Los errores más comunes
1. Ausencia de la frase organizadora […]
2. Presencia de contradicción entre la frase organizadora y la lista […]
3. Redundancia en los elementos de la lista […]
4. Falta de orden entre los elementos de la lista […]
5. Omisión o incoherencia en el uso de la puntuación […]
6. Estructura diferente de los elementos enumerados […]

5.2. Párrafo de secuencia
El párrafo de secuencia es un caso particular del párrafo de enumeración: los elementos se presentan por separado, pero además se ordenan según un criterio explícito, por ejemplo, cronológico. Este tipo de párrafo se encuentra con frecuencia en textos de tipo científico, y es típico de las instrucciones operativas para la resolución de un problema.

5.2.1. Descripción
En el párrafo de secuencia, los elementos se presentan a menudo en un orden temporal; el orden se explicita por medio de números o letras sucesivos.
[…]

5.2.2. Cómo se construye
Antes de empezar a escribir, es útil preparar un esquema como el siguiente:

PROCEDIMIENTO: ………………………...
FASES PRINCIPALES: 1. …………………
2. …………………
3. …………………
4. …………………
5. …………………
La principal dificultad de la construcción de un párrafo de secuencia consiste en comprender bien el proceso que se describe, y presentarlo con precisión. El número ideal de fases depende de la complejidad del proceso. Cada una de las fases puede articularse a su vez por medio de una nueva secuencia interna.
Las frases que corresponden a los distintos elementos de la secuencia deben estar construidas del mismo modo. Por ejemplo, ha de optarse entre presentar todos los verbos de la secuencia en infinitivo, o bien en indicativo o subjuntivo. En el caso de emplear indicativo, puede optarse por una forma impersonal o bien por la segunda persona del singular o del plural.

5.2.3. Los errores más comunes
1. Omitir una fase del proceso, o bien invertir el orden correcto de dos fases […]
2. Utilizar un nivel de detalle distinto en la descripción de las diferentes fases […]

5.3. Párrafo de comparación/contraste
El párrafo de comparación/contraste indica las semejanzas y diferencias entre dos o más objetos, situaciones, ideas o personas, comparándolos según cierto número de categorías.

5.3.1. Descripción
En general, un párrafo de comparación/contraste está introducido por una frase que presenta los dos o más objetos que se someten a comparación. Hay después dos tipos de esquema general que desarrollan un párrafo de estas características.

a. En el desarrollo por descripciones contrapuestas cada una de las categorías se analiza por separado, comparando los dos o más objetos y mostrando sus diferencias. El párrafo finaliza cuando se han agotado las categorías de comparación.
[…]

b. En el desarrollo por descripciones separadas cada objeto es analizado por separado. Se construyen de esa forma dos frases (o dos párrafos) que tienen una estructura idéntica, con los términos de la comparación presentados en paralelo.

5.3.2. Cómo se construye
El párrafo de comparación/contraste exige una buena organización de la información en la fase de preescritura; es necesario distinguir tres tipos de elementos: los objetos de la comparación, las categorías por las que se establece dicha comparación, y las características que surgen de ella. Todas esas informaciones se organizan por medio de un cuadro de objetos/categorías, en el que aparecen en las columnas las características de los objetos comparados, y en las líneas las categorías comparadas:


OBJETO A
OBJETO
B
(OBJETO C)
CATEG. 1
A1
B1

CATEG. 2
A2
B2

CATEG. 3
A3
B3

CATEG. 4
A4
B4






Si se elige el método de las descripciones contrapuestas, se desarrolla el párrafo leyendo el cuadro del modo siguiente:
Objeto A, Objeto B (A1-B1), (A2-B2), (A3-B3), (A4-B4)…
Si se elige el método de las descripciones separadas, en cambio:
Objeto A (A1, A2, A3, A4,…); Objeto B (B1, B2, B3, B4, …).
Cuando se comparan entre sí dos únicos objetos (el caso más común), las descripciones contrapuestas resultan en general más legibles; en cambio, cuando los objetos son tres o más, las descripciones separadas resultan más claras.
[…]

5.3.3. Los errores más comunes
1. Olvidar un término de comparación para uno de los objetos comparados. Con ello se rompe la simetría y el texto resulta incomprensible.
2. Construir el párrafo de forma asimétrica. En descripciones separadas, invertir el orden de las categorías; en descripciones contrapuestas, invertir el orden de dos objetos. […]
3. Omitir el planteamiento de comparación/contraste. Es decir, prescindir de una frase marco que indique de forma clara cuáles son los objetos que se van a comparar.

5.4. Párrafo de desarrollo de un concepto
En el párrafo de desarrollo de un concepto se da una idea principal, enunciada de forma explícita, que posteriormente se reafirma por medio de ejemplos o argumen- taciones. Las informaciones de apoyo expli- can, aclaran, dan detalles o ilustran la afirmación principal. Este tipo de párrafo es muy frecuente en todos los tipos de prosa.

5.4.1. Descripción
En el párrafo de desarrollo de un concepto está presente una idea principal, que por lo general aparece al principio o al final del párrafo. Los elementos que la desarrollan están constituidos por palabras aisladas, frases breves, períodos enteros o incluso párrafos complejos. […]

5.4.2. Cómo se construye
También en este caso es necesaria una buena organización de la información en la fase de preescritura. Antes de empezar a escribir, conviene construir un esquema del siguiente tipo:

IDEA PRINCIPAL : .……………………… ………………………………………………
EJEMPLOS 1. …………………….
O 2. …………………….
ARGUMENTOS 3. …………………….... 4. ……………………...
5……………………….

Es importante destacar mucho la idea principal, por medio de un breve período colocado al inicio o bien al final del párrafo. En textos narrativos o periodísticos es frecuente encontrar la idea principal al final; cuando se quiere facilitar la comprensión del lector, por ejemplo en el caso de textos técnicos, se aconseja colocarla al principio.
Los elementos que desarrollan la idea central deben ser presentados siguiendo un orden determinado: por ejemplo, atendiendo a su importancia o a sus dimensiones. En el caso de elementos de longitud distinta, conviene colocar los más breves al comienzo, y el más largo al final; de ese modo el lector podrá relacionarlos más fácilmente con la idea principal.
Los modos de relacionar la idea principal con los ejemplos y los argumentos, y éstos entre sí, son múltiples. A menudo se introduce la serie de ejemplos con la expresión en efecto. Son asimismo frecuentes las expresiones de relación del tipo de como se ha explicado antes… añadiremos ahora…

5.4.3. Los errores más comunes
1. Falta de evidenciación de la idea principal, que no aparece destacada suficientemente en el interior del párrafo. Esta situación se da sobre todo cuando se escriben impresiones y pensamientos de forma improvisada, sin releer lo ya escrito y sin reunir en un cuadro adecuado las diferentes partes.
2. Presencia de ejemplos que contra- dicen la idea principal o que no contribu-yen a su aclaración. Se genera así un texto confuso, incoherente y poco desarrollado.

5.5. Párrafo de enunciado/solución de un problema

El párrafo de enunciado/solución de un problema emplea la forma retórica de plan- tear y posteriormente resolver un problema para desarrollar un tema dado. Se utiliza en escritos descriptivos y también en los de tipo científico.

5.5.1. Descripción

El párrafo de enunciado/solución de un problema está constituido por dos partes: en la primera se presenta un problema, en la segunda se expone una solución. Este esquema admite algunas variantes.
a. Forma completa. El problema se expresa con claridad y va seguido por una solución igualmente explícita.
b. Contraposición de soluciones. El problema se expresa con claridad, pero va se-guido por hipótesis de solución contrapuestas.
c. Omisión de la solución. Se expresa el problema, pero la solución queda sobre- entendida.
d. Omisión del problema. Se expresa la solución, pero se sobreentiende el problema.

En ocasiones el enunciado del problema se descompone posteriormente en una premisa/marco, que da algunas informa- ciones necesarias para plantear el problema, seguida por una pregunta, que expone el problema de forma explícita. A veces la pregunta […] queda sobreentendida y solo aparece la premisa.
[…]

5.5.2. Cómo se construye
El párrafo de enunciado/solución de un problema exige centrar la atención en el problema y la elección de una de las cuatro formas descritas anteriormente. El contenido del párrafo puede esquematizarse de la forma siguiente:

PROBLEMA:
PREMISA/MARCO ………………………………………………………………………………………………………
PREGUNTA ………………………………………………………………………………………………………

SOLUCIÓN ……………………………..…………………………………………………………………………

El párrafo resulta más legible en la forma completa, pero en ocasiones puede resultar excesivamente pesado; por ese motivo, normalmente se omite la pregunta. La forma con omisión del problema es preferible, en especial, cuando en el contexto del escrito la situación resulta lo bastante explícita.

5.5.3. Los errores más comunes
1. Omitir la premisa/marco, o bien omitir la descripción del problema que se ha de resolver, cuando el contexto no nos ayuda a deducir su contenido.
2. Dar una solución insatisfactoria al problema planteado, por no resultar perti-nente o bien por no estar relacionada clara- mente con la pregunta.
[…]

5.6. Párrafo de causa/efecto

El párrafo organizado de causa/efecto presenta un acontecimiento o una situación seguidos por las razones que los han causado; se encuentra con frecuencia en textos argumentativos.

5.6.1. Descripción
En este tipo de párrafo, se contraponen frases, períodos o apartados que presentan una relación de causa/efecto. La descripción de la causa puede preceder o bien seguir a la del efecto.

5.6.2. Cómo se construye
La construcción de este tipo de párrafo exige destacar de forma clara la relación de causa/efecto entre varias ideas o hechos y posteriormente elegir entre anteponer la descripción del efecto o bien la de las causas. La estructura del párrafo es la siguiente:

CAUSAS: 1. …………………………….
2. …………………………….
3. …………………………….
EFECTO: ………………………………..

O bien:
EFECTO: …………………………………
CAUSAS: 1. …………………………….
2. ………………………….
3. ………………………….
En algunas ocasiones, es necesario describir más de un efecto.

5.6.3. Los errores más comunes
1. Describir una relación de causa/efecto poco convincente. Se presentan unos elementos con una relación de causa/efecto, sin que tal relación resulte explícita; a veces se trata únicamente de una sucesión temporal.
2. Introducir entre las causas elementos que no contribuyen al efecto. En párrafos bien estructurados están presentes elementos descriptivos colaterales, que pue- den eliminarse porque, si bien se examinan, no determinan el efecto.


5.7. Introducciones
Las introducciones y las conclusiones son párrafos especialmente difíciles y compro- metidos. A menudo oímos decir que el párrafo introductorio es el que cuesta mayor trabajo, ya sea por la necesidad de superar el obstáculo del «folio en blanco», ya porque normalmente tiene un contenido importante (indicar el problema, plantear la tesis defendida por quien escribe), ya, finalmente, porque en él el escritor presenta su estilo. De forma análoga, la conclusión contiene un último y significativo mensaje que a menudo resume todo el texto. En realidad puede abordarse el primer (y también el último) párrafo cuando el «cuerpo» del escrito está ya concluido. En efecto, la introducción y la conclusión siguen sus propias convenciones, que en parte difieren de las del resto del escrito.
[…]
…el inicio de un artículo tiene que resultar atractivo y eficaz, pues de otro modo el lector pasará a otro texto; el final ha de resultar agradable para dejar un buen recuerdo. Algunas de estas introducciones y conclu- siones pueden también utilizarse en otros[[6]] tipos de textos.
5.7.1. Introducción-síntesis

La introducción síntesis es una de las más frecuentes en todo tipo de texto. En ella se resume el tema o la tesis del escrito […]
[…]
Este tipo de introducción ofrece la ven- taja de dar, de forma rápida, informaciones esenciales sobre el contenido del texto; pero con el defecto de hacerlo previsible, y en ocasiones un poco reiterativo […] [[7]]

5.7.2. Introducciones con anécdota

Las introducciones que incluyen una anécdota, un hecho, una historia, atraen e implican al lector, siempre muy interesado en hechos concretos y en experiencias individuales. […]

5.7.3. Introducción con breves afirmaciones

La introducción con breves afirmaciones es típica de un estilo periodístico, fragmentado. Está constituida por frases breves, formadas por pocas palabras y en ocasiones sin verbo. Es sintética y efectiva, pero puede resultar incomprensible si se lee aisladamente. […]

5.7.4. Introducción-cita

La introducción-cita es una de las formas más utilizadas y eficaces para atraer la atención del lector. Puede tratarse de un proverbio, de unos versos de un poeta o de la frase pronunciada o escrita por una persona más o menos famosa. Es importante que el contenido de la cita se ajuste de manera no forzada al texto. […]
[…]

5.7.5. Introducción-interrogante

La introducción-interrogante plantea un problema. El texto posterior describe su desarrollo y, en ocasiones, añade otros interrogantes que ilustran los diferentes aspectos de la cuestión inicial. Este tipo de introducción, como el anterior, tiene la ventaja de la inmediatez: el escrito aborda su asunto principal desde el inicio, de la forma más directa posible. […]

5.7.6. Introducción-analogía

La introducción-analogía establece una comparación entre el tema del escrito y otra situación. Su objetivo es explicar el proble- ma aprovechando un contexto similar que sea capaz de atraer la atención inicial del lector.

5.8. Conclusiones

El párrafo que concluye un escrito tiene, como el introductorio, una función particular: la de dejar un buen recuerdo, enviar un postrer mensaje que resuma el sentido del escrito y dar a la lectura un sentido de plenitud.

5.8.1. Conclusión- síntesis

La conclusión-síntesis, muy común en todo tipo de escritos, presenta un breve resumen de las principales ideas del escrito. […]

5.8.2. Conclusión con anécdota

La conclusión con una anécdota, una historia, un hecho concreto, una imagen afortunada, recupera el hilo de todo el texto a
través de elementos narrativos o visuales que atraen la fantasía y la imaginación del lector, dejándole un buen recuerdo del escrito. […]


5.8.3. Conclusión con breves afirmaciones

Del mismo modo que puede construirse la introducción a partir de una frase breve, existe una conclusión con breves afirmaciones. Este tipo de conclusión sigue a un período que representa el verdadero final del texto, y replantea como un eco, una resonancia que profundiza en él. A menudo ese «añadido» está constituido por un fragmento, una frase sin verbo explícito. […]

5.8.4. Conclusión-cita

También en la conclusión de un escrito es posible utilizar citas de todos los tipos, siempre que se adapten al tema tratado. […]

5.8.5. Conclusión interrogante

La conclusión-interrogante plantea al final del escrito las cuestiones no resueltas, los problemas abiertos a las hipótesis de futuro. […]

5.8.6. Conclusión-analogía

La conclusión-analogía establece un parangón entre el tema tratado y una situación que ofrece similitudes con él, únicamente en el párrafo de conclusión. Se trata de una última imagen o idea que se utiliza para reforzar los asuntos ya tratados en el escrito. […]









[1] Este capítulo supone que se ha estudiado el contenido de los 4 capítulos anteriores: El acopio de las ideas, la generación de las ideas, la organización de las ideas y la documentación. Por eso hace referencia al paso previo de “confeccionar el esquema”.
[2] Serafini llama “apartado” al bloque de ideas que se separa de otro por medio del punto y aparte.
[3] Serafini no hace distinción entre oración y frase. Su “frase organizadora” equivale a oración principal, nuclear o temática, nombres utilizados por otros autores.
[4] “Cuántos” quiere decir ‘un cuantificador definido, exacto: 4, 5, 8…’.
[5] Pero sí puede incluir un cuantificador indefinido: algunos, varios, unos cuantos, muchos…
[6] Serafini tomó artículos de prensa como base de su tratado del párrafo. Lo que plantea aquí, puede entenderse como la utilización de diversos “actos de texturización” (Oviedo, 2002), para introducir cualquier escrito. Debe tenerse en cuenta, además, que actos como síntesis, anécdota, cita, interro- gante, analogía no son exclusivos de las introduc-
ciones y las conclusiones; pueden integrarse al texto en el momento y punto en que el sujeto de significación estime conveniente.
[7] Este fenómeno ocurrirá, más que todo, en escritos muy breves.




Los conectores necesarios para una buena redacción.

A

Análogamente, cabe
preguntarse si...
Anotaré que...
Ante todo,
rectifiquemos la idea sabida de que...
Ante de continuar
insistamos en...
Añádase a este una...
Aquí conviene detenerse
un momento a fin de...
Aquí he de referirme
también a...
Aquí nos preguntamos
Aquí vale la peña hacer una pequeña digresión
Así empezamos a cercar, pues, el
Así y todo...
Atengámonos ahora a...
Aún así...
Avanzando en el tiempo, encontramos...

B
Basándose en...
Bien, pareciera por todo
lo anterior que...
Bien sé que...

C
Cabe concluir que...
Cabe entonces
preguntarse que
Cabe señalar
Cierto es que
Claro que esto no lo
explica todo
Comencemos por evocar
Comenzaré dando algún ejemplo
Como
Como breve conclusión, creo que
Como dijimos al principio
Como es natural
Como es sabido
Como quiera, las explicaciones
Como quiera que sea, la
Como se indicó
Como se ve, los
Como si fuera poco
Como última palabra deseo
Como ya lo hice notar
Comprenda: no es que
Comprendemos que
Con este ejemplo he querido
Con esto en mente
Con esto hemos cumplido una
Con esto no quiero decir
Con lo que llevo dicho hasta aquí, me parece
Con respecto al primer punto
Con sano criterio
Con todo
Con todo y lo anterior
Concibo, pues
Concluyamos, entonces
Continuaremos la exploración de
Contrapongamos a
Conviene distinguir
Conviene, sin embargo,
advertir que
Corresponde
preguntarse
Creemos haber dicho lo suficiente sobre
Creo haber demostrado
Creo indiscutiblemente la afirmación de
Creo que aquí se ve
Creo que con estas indicaciones
Creo que llegamos al núcleo de
Cuando
Cuando dije que
Cuando se dice que

D
Dado que
De acuerdo con
De aquí, que
De cualquier modo
De entonces acá
De estas circunstancias nace el hecho de que
De esta manera
De esta suerte es como
De estas y otras páginas resulta que
De igual modo
De la misma manera
De lo anterior
De lo que llevo dicho
De manera que
De modo que el problema no es
De otro lado
De pronto
De todos modos, cuando
Debe quedar bastante
claro que
Debemos comprender
Debo agregar que
Dejando aparte, por un momento,
Dejando de lado
Dejemos eso.
Del mismo modo
Dentro de este contexto
Dentro de este marco ha de considerarse la
Desde entonces, este
Desde este ángulo
Desde luego
Deseo, en este
Después
Después de todo, lo
Dicho de un modo un tanto
Difícil, cierto. Pero no tanto si
Digamos que son diversos
Dije, al comienzo de este ensayo, que
Diremos otro tanto respecto a

E
Echemos una mirada de rededor
El ejemplo más significativo
El haberme detenido a
El tema que aquí nos interesa
El trazar aquí los
Empezaré por
considerar
En cambio
En cierto sentido
En concreto
En contraste con
En cuanto a
En definitiva
En efecto
En el curso de esta búsqueda
En el ejemplo dado
En esta sección esbozo
En este orden de ideas
En este punto de mis
meditaciones
En este punto, la discusión se
En las anteriores palabras, advirtamos
En lo que toca a
En lo que respecta a
En mi opinión
En otros términos
En pocas (otras) palabras ( términos)
En realidad
En relación con
En resumen
En resumidas cuentas
En sentido contrario
En suma
En todo caso
En una palabras
En última
Entendemos por
Entiéndase bien: yo no
Entonces

F
Finalmente
Fuera lo que fuere, mi

H
Habría que decir también
Ha llegado el momento
Hasta ahora
Hasta aquí lo
Hasta donde yo sé, nadie ha
Hay, como se ve, elementos
Hay en el fondo
Hay más: las
Hay otro aspecto, entre los tantos, del que
Hay otro aspecto que
Hay que advertir que
Hay que reconocer que
Hay que repetirlo: los
Hay, sin embargo,algunos
He aquí, a mi juicio
He aquí en pocas palabras, como
He aquí, más o menos, como pensaba
He citado ya
He hablado de
He hallado
He intentado probar que
He llegado al termino
He traído a colación
Hemos dejado para el final
Hemos dicho que
Hemos discutido hasta ahora el
Hemos examinado hasta aquí
Hemos visto que
Henos aquí, no obstante, apenas
Hubiera podido escoger


J
Justo es decir que

L
La idea es que
La respuesta es fácil
La tesis que ahora voy a exponer es
La verdad es que
Lo cierto es que
Lo curioso es que
Lo que acontece es que
Lo que importa observar es que
Lo que me interesa ahora es
Lo que nos interesa aquí no es tanto
Lo que nos lleva a decir que
Lo que quiere decir que

LL
Llegado a este punto
Llegamos aquí a
Llegamos, pues, a

M
Más no se trata tan sólo
Más tarde, en efecto
Me doy cuenta que
Me explicaré, los
Me gustaría dejar claro
Me parece que
Me refiero, por supuesto, a
Mi propósito es (era)
Mirándolo así
Muy al contrario de lo
Muy al contrario de lo
que pasa en (con)

N
Nada, pues, más expresivo que
Naturalmente que
No cabe duda de que
No continuaré exponiendo
No digamos, pues, que
No diré que
No en vano me detenido
No es de olvidar que
No es difícil descubrir
No es eso todo
No es extraño, pues,
No es fantasía afirmar
No es fortuito que
No es preciso
No es una casualidad el hecho de que
No está probado que
No estamos lejos de ver cómo
Nos gastamos muchas palabras en
No hay que apresurase
No hay que apresurarse, con todo, a
No: la realidad es
No parecería necesario
No pongo más que un ejemplo: la
No puedo menos que
No quisiera que estas afirmaciones parecieran
No se lo tome, sin embargo, por
No se trata, a mi juicio, de
No se trata, pues, de
No teniendo, pues, la urgencia de
No voy a repetir aquí
Notemos, entonces, cuán

O
Observemos cómo
Oigo ya venir una objeción
O sea, los
Otra cosa que se dice ahora con frecuencia es que
Otro ejemplo de lo que

P
Paralelamente a
Para algunos
Para empezar
Para ilustrar mejor
Para los fines de nuestro argumento
Para entender mejor
Para poner a prueba
Para precisar cómo
Para quienes sostiene
Para simplificar podríamos decir que
Parece perfectamente claro que
Parece, sin embargo, como si
Partiendo de
Pasemos a
Penetrémonos, ante todo, de que
Pero
Pero antes de que
Pero antes de seguir adelante consideremos que
Pero conviene precisarlo
Pero dejando de lado
Pero el caso es que
Pero hay más: la
Pero hay otra definición
Pero no nos perdamos en otras consideraciones
Pero no se juzgue, por eso, que
Pero recapitulemos
Pero quizá la respuesta que realmente
Pero quizá corresponda
Pero si se consideran cuidadosamente
Pero, sobre todo, pienso que
Pero tal vez sea necesario pasar
primero revista
Pero volvamos a nuestro asunto
Pienso, por eso, que
Podemos decir que
Podemos distinguir que
Podemos interrumpir
aquí esta
Podemos observar como
Podemos preguntarnos si
Pongamos otro ejemplo
Por añadidura
Por consiguiente
Por ejemplo
Por el contrario
Por ende
Por eso
Por eso, cabalmente, es
Por eso, para mí
Por eso señalé que
Por esta razón (vía)
Por eso puede decirse que
Por lo expuesto al inicio de
Por lo general
Por lo pronto
Por lo que sigue
Por mi parte
Por otra parte
Por simplicidad, podemos suponer que
Por supuesto que
Por todo esto creo que
Por último
Porque
Porque, en teoría, la
Porque se trata de
Precisa advertir que
Precisamente por (porque)
Presuponemos que
Procedo ahora a la
Prosiguiendo con la idea
Pudiera creerse que
Puede afirmarse que
Puedo, por lo tanto, definir también
Pues bien: los
Pues lo mejor es que

Q
Queda definido
Queda por aclarar
Queda todavía un hilo,el que
Quiero concluir esta
Quiero creer que
Quisiera añadir que
Quisiera hablar ahora de
Quisiera insistir en
Quisiera que, ahora que estoy por hablar de
Quizá deba señalar una característica que
Quizá, entonces


R
Recapitulemos
Recapitulemos brevemente sobre
Reconozcamos en cambio que
Recordaré, por ultimo,
Recordemos que
Referida a este contexto, la relación
Registrado esto
Repito que
Respecto a lo que otros
prefieren llamar
Resulta que, cuando

S
Se comprende que
Se deduce que
Se infiere que
Se concluye que
Se enfrenta, pues, con
Se ha dicho que
Se ha pretendido que
Se me figura, así de momento, que
Sé que mi planteamiento es
Se trata, desde luego,de
Sea, a modo de ejemplo
Sea cierta está o no, mi
Sea como fuere
Sea otro caso
Seguramente que
Señalemos en pocas palabras que
Sería prudente
Si bien
Si echamos un vistazo sobre
Si llamamos
Si pensamos que este
Si quisiera escoger un símbolo propicio
Si se tiene en cuenta que
Si se toma como punto de partida
Si tuviera que decir
Si volvemos atrás
Sí, ya lo sabemos
Sí, ya se sabe: acá
Siempre me ha parecido
Siento, ene efecto, la necesidad de
Sin duda, alguna
Sin embargo,
Sin embargo, también a menudo
Sin entrar en consideraciones
Sin paradojas puede investigarse
Sobran razones para
Sorprende comprobar que
Sorprenderá tal vez que
Sostengo que
Soy de los que creen
Subyacen en todos estos detalles
Suele decirse que
Supongamos a hora

T
Tal es, por lo demás
Tal vez quepa hacer algunos comentarios
Tales son algunos de los
Tales son en síntesis general
También cabe comprobar
También es cierto
Tampoco nos corresponde exponer
Tan pronto como
Tenemos, en consecuencia, que
Tenemos, pues, en grado
Terminaré diciendo que
Tiempo hubo en que
Todavía más: los
Todo esto parece confirmar
Todo lo expuesto hasta ahora explica
Todos reconocemos, en cambio, que
Tomemos como punto de partida
Torno a decirlo
Tras esta digresión, abordemos
Trataremos de

U
Un corolario más
Un poco de historia
Una aclaración sobre
Una última observación
Una vez hecha esta precisión

V
Valga la verdad: el
Vamos a intentar concluir pensando
Vamos a recordar una
vez más
Vamos a ver rápidamente por qué
Veamos cual es el contexto
Veamos el
Veamos un ejemplo muy sencillo
Veamos lo que significa
Volvamos a
Volvamos a examinar
Volvamos a intentar ahora
Volvamos a nuestro asunto: este
Volvamos la mirada hacia volviendo
Voy a referirme brevemente a
Vuelvo a decirlo:



Y
Y además
Y ahora debemos abandonar
Y así
Y, como siempre
Y esto nos conduce
Y esto nos lleva
Y llegamos a otro punto
Y más frecuentemente todavía es
Y no es mera coincidencia
Y no podría ser de otro modo
Y ocurre, indefectiblemente, porque
Y por eso, la
Y, sin embargo
Ya estamos, sin lugar a dudas en
Ya hemos hablado de
Ya hemos, pues, descubierto
Ya hemos visto cómo
Ya indique que
Ya lo veis, la
Ya se sabe que
Yo creo, en realidad,
Yo estimo, que para
Yo no quería decir que
Yo no quiero que se entienda que



Material

Alfredo Motatto